Crónica Ciudadana

Familia damnificada por incendio en San Rosendo busca apoyo para reconstruir su hogar

El fuego comenzó cerca de la 1:30 de la madrugada, mientras los cuatro integrantes de la familia dormían. Iván Almendras llevaba cerca de 25 años viviendo en el inmueble, del que todos lograron salir, incluido un niño de siete años.

No se registraron lesionados producto de la emergencia y Bomberos logró contener el avance de las llamas antes de que alcanzaran a las cinco viviendas contiguas., cedida
No se registraron lesionados producto de la emergencia y Bomberos logró contener el avance de las llamas antes de que alcanzaran a las cinco viviendas contiguas. / FUENTE: cedida

Un incendio registrado durante la madrugada del domingo destruyó por completo una vivienda ubicada en la población Corvi de San Rosendo.

La emergencia comenzó cerca de la 1:30 de la madrugada, mientras sus cuatro habitantes se encontraban durmiendo, obligándolos a escapar rápidamente de su interior "con lo puesto", antes de que las llamas se propagaran por toda la estructura.

En conversación con La Tribuna, Iván Almendras, propietario del inmueble afectado, relató que fue su hijo mayor quien advirtió que algo estaba ocurriendo. Para entonces, las llamas ya habían comenzado a avanzar por el interior de la vivienda, construida íntegramente con material ligero.

"Estábamos durmiendo y mi hijo nos despierta diciéndonos que se estaba incendiando la casa", explicó Almendras.

FALLA ELÉCTRICA

Según explicó Iván, el incendio se habría iniciado producto de un sobrecalentamiento asociado al sobreconsumo eléctrico que presentaba la vivienda.

"Hubo un sobreconsumo, teníamos un calefactor y ducha eléctrica encendidas, hasta que colapsó la resistencia, se recalentó, se derritió y empezó el fuego ahí", explicó.

La familia apenas tuvo tiempo para reaccionar. Almendras contó que debieron salir prácticamente con lo puesto, incluyendo a su hijo de siete años, quien tiene una condición particular y debió ser sacado rápidamente del inmueble debido a la intensidad y crecida de las llamas.

"Salimos con lo puesto. El fuego ya estaba casi encima de nosotros", relató.

La vivienda quedó reducida a cenizas en cuestión de minutos, mientras el fuego avanzaba por la estructura y amenazaba con alcanzar otras cinco propiedades del sector.

La situación se volvió todavía más compleja por las características del lugar. Según explicó el afectado, el carro bomba no pudo acceder directamente hasta el punto del incendio debido a que se trata de un pasaje con dificultades de acceso, obligando a los voluntarios a conectarse a los grifos ubicados en la parte baja del sector y trabajar desde distintos puntos para contener las llamas.

El riesgo de propagación era alto. Almendras estima que al menos cinco viviendas cercanas pudieron haber resultado afectadas si el fuego no era controlado a tiempo.

Finalmente, los voluntarios lograron contener la emergencia y evitar que el incendio se extendiera al resto de la cuadra. Ninguno de los integrantes de la familia resultó lesionado y también lograron rescatar a su perro, que se encuentra en buenas condiciones.

UNA PÉRDIDA QUE VA MÁS ALLÁ DE LO MATERIAL

Con la luz del día llegó la dimensión real de lo ocurrido. La familia había perdido su casa, sus pertenencias y buena parte de los recuerdos acumulados durante toda una vida.

Almendras contó que llevaba cerca de 25 años viviendo en ese domicilio junto a su familia, aunque la historia de la vivienda se remontaba a mucho más tiempo. Por eso, abandonar el lugar después del incendio no solo significó perder su hogar, sino también un espacio cargado de recuerdos familiares significativos que quedaron reducidos a cenizas.

"Se siente más que la pérdida de la casa, se siente por los recuerdos que hay ahí de un hijo que perdimos", expresó.

Actualmente, la familia permanece de manera provisoria en la vivienda en la vivienda de un familiar, mientras intenta ordenar los próximos pasos y encontrar una solución habitacional que les permita volver a tener un espacio propio.

EL APOYO DE LA COMUNIDAD

Tras conocerse la emergencia, la comunidad de San Rosendo comenzó a movilizarse. Vecinos y familiares han entregado ropa, alimentos, camas, ropa de cama y otros artículos básicos: "En ropa y alimento tenemos, gracias a Dios y al apoyo de todos los vecinos", destacó Almendras.

También han recibido apoyo para recuperar algunos de los elementos esenciales que perdieron en el incendio, como una lavadora y una cocina nueva, entre otros artículos, mientras distintas personas han colaborado con camas y enseres.

A esto se sumó el trabajo de las cuadrillas municipales para retirar los restos de la vivienda. Según el afectado, recientemente fueron retirados cerca de tres camiones repletos con los escombros extraídos de la vivienda, permitiendo avanzar en la limpieza del terreno.

Con el trabajo de los últimos días, el sitió ya se encuentra despejado en gran parte, con la intención de dejar el terreno preparado para instalar una vivienda de emergencia o, idealmente, comenzar cuanto antes la reconstrucción.

EL DESAFÍO DE RECONSTRUIR

Actualmente la familia se encuentra postulando a la posibilidad de acceder a un aporte cercano a los tres millones de pesos destinado a familias afectadas por situaciones de catástrofe de parte del municipio de San Rosendo.

Este recurso podría utilizarse en materiales de construcción o en una solución habitacional provisoria, aunque la familia todavía se encuentra evaluando las alternativas disponibles.

Por eso, el principal llamado de Iván no está relacionado con ropa ni alimentos, sino con ayuda económica o materiales que les permita comenzar a levantar nuevamente su hogar: "Necesitamos aportes para volver a construir", afirmó.

La prioridad es evitar que la familia tenga que permanecer durante un largo período como allegada y recuperar, de a poco, el lugar donde puedan volver a vivir juntos.

Pese a la magnitud de la pérdida y al difícil momento que atraviesan, Almendras pone el foco en aquello que considera fundamental: su familia logró salir con vida.

"Lo más importante es que estamos los cuatro, con salud y vida", señaló.

Ahora, con el terreno despejado y el respaldo de vecinos, familiares y el municipio, la familia se encuentra con el reto de reconstruir su vivienda desde cero. Una tarea que, para Almendras, no se trata solamente de levantar nuevamente una casa, sino de recuperar el hogar que durante años construyeron como familia.




matomo