Crónica Ciudadana

Dolce Conno: Andrea Albornoz y la historia de una emprendedora angelina

En su participación en la edición 2026 de La Tribuna de las Pymes, la cofundadora de Dolce Conno relató cómo una idea nacida en cuarentena se transformó en una marca con presencia en Los Ángeles y San Pedro de la Paz.

Dolce Conno: Andrea Albornoz y la historia de una emprendedora angelina, cedida
Dolce Conno: Andrea Albornoz y la historia de una emprendedora angelina / FUENTE: cedida

En abril de 2020, con el país recién entrando en cuarentena, dos hermanas en Los Ángeles buscaban algo para hacer en casa. No imaginaron que esa búsqueda por matar el aburrimiento se transformaría en Dolce Conno, una pastelería que hoy tiene casa matriz en el Pueblito Siglo XXI de Los Ángeles y una segunda sucursal en San Pedro de la Paz, y que da trabajo a diez personas.

La historia la cuenta Andrea Albornoz, ingeniera civil industrial y cofundadora del emprendimiento, quien participó recientemente en La Tribuna de las Pymes, instancia para visibilizar a los negocios locales que aportan al desarrollo de la ciudad y la región.

"SUS PLANES CAMBIARON"

Andrea tenía todo listo para irse a estudiar inglés a Inglaterra. La pandemia lo cambió todo. "Estábamos con mi hermana muy aburridas en mi casa, buscando algún producto o algo que hacer. Buscamos algo que en Los Ángeles que no existiera en ese momento y ahí se nos ocurrió la idea de hacer barquillos", recuerda.

Pero no querían hacer cualquier barquillo. La apuesta fue distinta desde el inicio: "Queríamos hacer nuestra propia vaina de barquillos, para luego rellenarlos con chocolate y después con manjar".

Con todo el mundo encerrado y sin poder salir a comprar, el delivery se volvió la única opción. "Le hacíamos delivery a todos nuestros clientes, y ahí empezó a crecer mucho la marca", cuenta Andrea. Lo que partió como un proyecto para pasar la cuarentena, terminó sosteniéndose y creciendo.

El primer gran desafío llegó cuando decidieron abrir tienda física. En 2022 inauguraron la casa matriz en el Pueblito Siglo XXI.

"Cuando ya abrimos la tienda nos dimos cuenta de que solamente con vender barquillos no nos alcanzaba para poder arreglar el local", explica. Fue ahí cuando ampliaron la gama: tortas, pie de limón, brownie, galletas, alfajores.

La clave, dice, ha sido estar atentas a las tendencias. "Siempre hemos ido sacando productos que estén a la vanguardia de la moda, porque la moda es la que vende". El ejemplo más reciente son los productos inspirados en Dubai. "Todos los productos de Dubai, una gran mayoría de productos de pistachos y con eso igual nos hemos ido haciendo más conocidas cada vez".

Esa estrategia les ha permitido tener un público variado. "Cuando salen las modas y uno saca productos de moda, viene todo el mundo. La gente busca la moda y da lo mismo de dónde sea. Siempre llega gente de distintas partes de la ciudad".

LOS ÁNGELES VS SAN PEDRO: DOS REALIDADES

Para Andrea, el posicionamiento en Los Ángeles ya es una realidad. "Cuando abrimos la primera tienda pensé que no me conocía nadie. De a poquito, con redes sociales y el boca a boca, nos hemos ido haciendo conocidas. Yo te puedo decir que sí estoy posicionada en Los Ángeles, la gente sí me conoce, pero igual siempre falta".

La llegada a Concepción fue distinta. Eligieron San Pedro de la Paz porque durante la pandemia ese era su principal nicho de clientes. "Íbamos una vez a la semana a repartir a Concepción. La mayoría de nuestros clientes eran de Andalué, San Pedro, Villa San Pedro. Por eso elegimos ese lugar".

Reconoce que el camino ha sido difícil. "El camino es súper complicado. La gente ve que a uno quizás le va bien y todo, pero es súper difícil". Hoy Andrea lleva la administración completa del negocio. "Soy la que lleva toda la batuta del equipo". Y el equipo ya creció: son 11 personas contándole a ella.

¿Cómo llegaron a La Tribuna de las Pymes? Andrea se enteró de la convocatoria por una publicidad en Instagram.

También destaca el rol de los medios tradicionales. "Mi papá es fanático de La Tribuna, está suscrito y todas las semanas le llegan noticias. Creo que las redes sociales sirven mucho, también la radio, el diario. Hay gente que llega por el diario, hay gente que llega por la radio o por redes sociales. Estar en todas es muy importante".

EL PRÓXIMO PASO: UNA CAFETERÍA

Si bien hoy Dolce Conno funciona bajo el formato de pastelería "para llegar y llevar", el próximo gran proyecto ya está en marcha: abrir una cafetería.

Un punto que destaca es el formato de sus tortas. "Nuestros tamaños también son súper importantes. Son chiquititas, de 14 centímetros, como para ocho personas. Creo que ya las familias ya no compran tortas tan grandes. Cuando quieren cantarle feliz cumpleaños en la mañana a sus hijos, tienen una tortita más chiquitita y nosotros nos destacamos en eso. Todos los días vendemos un montón de esas tortas".

En Los Ángeles ya tienen algunos avances de su proyecto a futuro pero la idea es ir más allá. "El proyecto que tengo es hacer ya una cafetería. Que te vayan a atender a la mesa, impulsar en el mundo del café, que es súper importante. Eso ya está en curso".

LECCIONES DE SEIS AÑOS DE EMPRENDIMIENTO

De hacer barquillos en la cocina de su casa a tener dos locales y diez trabajadores, Andrea rescata tres aprendizajes: adaptarse rápido, escuchar al cliente y no tenerle miedo a las modas.

"Empezamos en pandemia, nos reinventamos, ampliamos productos, nos fuimos a San Pedro porque ahí estaban nuestros clientes. Y hoy estamos pensando en una cafetería. Si uno se queda solo con lo primero que hizo, no crece".

Dolce Conno hoy es sinónimo de barquillos rellenos, pero también de una marca que supo leer el momento, subirse a las tendencias y mantener la calidad. Mientras la cafetería se concreta, en el Pueblito Siglo XXI y en San Pedro de la Paz siguen saliendo cajas de tortas de 14 cm, alfajores de pistacho y, por supuesto, los barquillos con los que todo empezó.




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