Crónica Ciudadana

Muere Abraham Santibáñez, referente del periodismo chileno y Premio Nacional 2015

El destacado periodista dejó una profunda huella en la docencia, la ética profesional y la defensa de la libertad de expresión en Chile.

El destacado periodista dejó una profunda huella en la docencia, la ética profesional y la defensa de la libertad de expresión en Chile., Redes sociales
El destacado periodista dejó una profunda huella en la docencia, la ética profesional y la defensa de la libertad de expresión en Chile. / FUENTE: Redes sociales

Este lunes 15 de junio se confirmó el fallecimiento del periodista Abraham Santibáñez, Premio Nacional de Periodismo 2015 y una de las voces más influyentes del periodismo chileno de las últimas décadas.

Su trayectoria profesional estuvo marcada por el ejercicio riguroso del oficio, la formación de nuevas generaciones de comunicadores y una permanente defensa de la libertad de expresión y la ética periodística, consolidando un legado que trascendió las salas de redacción.

Santibáñez desarrolló una destacada carrera vinculada al periodismo interpretativo y a la docencia universitaria. Impartió clases en la Universidad de Chile, la Pontificia Universidad Católica de Chile, la Universidad de Santiago y la Universidad de Concepción, espacios desde donde promovió el pensamiento crítico, la responsabilidad profesional y el compromiso con el interés público.

En el ámbito de los medios de comunicación, integró equipos periodísticos de reconocidas publicaciones nacionales como Revista Ercilla, Revista Hoy y Diario La Nación. En este último medio asumió como director entre 1990 y 1994, en un periodo clave para el fortalecimiento democrático del país tras el retorno a la institucionalidad.

Su compromiso con los derechos humanos también marcó su trayectoria. Durante la dictadura de Augusto Pinochet fue un firme defensor de la libertad de expresión y participó, en noviembre de 1978, en la comisión convocada por la Vicaría de la Solidaridad que verificó el hallazgo de los hornos de Lonquén, uno de los episodios más emblemáticos en la búsqueda de verdad y justicia sobre las violaciones a los derechos humanos cometidas durante ese periodo.

A ello se sumó su permanente preocupación por el comportamiento ético de los medios. Hasta 2008 integró el Consejo de Ética de los Medios de Comunicación de Chile y el Tribunal Nacional de Ética y Disciplina del Colegio de Periodistas. Posteriormente, entre 2008 y 2010, presidió el Colegio de Periodistas de Chile, desde donde impulsó debates sobre el rol social de la prensa y la responsabilidad informativa.

En 2009 fue incorporado como Miembro de Número de la Academia Chilena de la Lengua, reconocimiento que dio cuenta de su aporte al desarrollo del lenguaje periodístico y a la reflexión sobre la comunicación en el país.

El reconocimiento más importante de su carrera llegó en 2015, cuando recibió el Premio Nacional de Periodismo. En esa oportunidad, el jurado destacó su "trayectoria profesional, que incluye importantes aportes a la docencia universitaria y a la calidad del periodismo en Chile y su inclaudicable defensa de la libertad de expresión, de la responsabilidad profesional y de la ética periodística".

Tras conocerse su fallecimiento, la Universidad de Chile —institución donde ejerció como académico— relevó sus reconocidos aportes a la calidad periodística y su compromiso con la verdad, los derechos humanos y la libertad de expresión.




matomo