lee nuestro papel digital

Crónica Ciudadana

Familia denuncia que niño sufrió agresiones en Colegio Juan Pablo II de Los Ángeles

La apoderada que denunció el hecho declaró que: “Actualmente empiezo con una angustia terrible cada vez que se va al colegio. Este sentimiento de miedo me lo dieron ellos. Ya no tengo confianza en el colegio y no lo he cambiado solo porque mi hijo quiere estar ahí, pero ya no confío en esa institución”.


 Por Nicolás Muñoz

WhatsApp Image 2022-11-04 at 16.17.50

El lunes 17 de octubre había sido un día como cualquier otro para Nicole Monroy, apoderada del Colegio Juan Pablo II de Los Ángeles, situado en el sector Santiago Bueras de la ciudad. Sin embargo, la situación cambió drásticamente cuando su hijo, de 8 años, llegó de clases con señales evidentes de dolor.

Como era de esperarse, ella se alarmó inmediatamente: “Mi hijo llegó llorando y con dificultad para caminar producto de un dolor que le aquejaba. Al entrar a la casa ni siquiera podía subir la escalera (…) Lo primero que me dijo fue que otro niño le había pegado. Me contó que le había pegado en la pierna y que lo había empujado”, comenzó relatando la denunciante.

Desconcertada por lo dicho por su hijo, esperó que la institución se comunicara con ella para conocer mejor los hechos. “Desde el colegio nadie me avisó, no me llamaron, no me avisaron por correo, la tía (profesora jefe) no me mandó un WhatsApp, absolutamente nada. Existen esos canales de comunicación donde se me pudo haber avisado que a mi hijo lo habían lesionado”, manifestó.

Esta situación contrasta con lo establecido en el protocolo de actuación frente a situaciones de violencia entre estudiantes, que está en el sitio web del colegio. Ahí se manifiesta que: “En relación al contacto con la familia para comunicar el hecho denunciado, el inspector general junto al Encargado de Convivencia Escolar citará a entrevista a los Padres, Madres y/o Apoderados dentro de las primeras horas de conocido el hecho de maltrato o violencia denunciado y a los involucrados (según corresponda)”.

Las horas pasaron y Nicole al presenciar las muestras de dolor de su hijo agredido decidió acudir al SAR Norte de la comuna angelina. “Al llegar colocaron a mi hijo en una silla de ruedas, porque realmente no podía caminar. Su pie estaba morado e inflamado”. El diagnóstico (respaldado a través del documento entregado por el recinto de asistencia) indica: contusión del muslo, contusiones en la zona del pie, esguince y torcedura de tobillo.

La historia continuó el día siguiente (martes 18 de octubre): “Me llamaron cerca del mediodía, pero al haber madrugado la noche anterior con mi hijo en urgencias, me encontraba durmiendo”.

Dicha situación también está comprendida dentro del protocolo del establecimiento: “La citación realiza mediante llamada telefónica o por plataforma institucional. En caso de que el apoderado no esté ubicable y agotado el medio telefónico un funcionario del colegio realizará visita domiciliaria para informar la urgente necesidad de asistencia al colegio (…) Estas acciones se realizarán dentro de un máximo de 24 horas de ocurrido los hechos”.

Una vez transcurrido el plazo límite, Nicole relató que: “No me visitaron en mi domicilio. Incluso más tarde ese día había reunión de apoderados y la profesora jefe ni siquiera me preguntó por mi hijo”.

REPERCUSIONES TRAS REPERCUSIONES

La apoderada entregó sus reflexiones frente a la situación, esperando hacer eco en la comunidad educativa. “Las explicaciones después de los hechos son excusas, porque para mí está primero el bienestar de mi hijo. Como mamá me preocupo de que mi hijo vaya al colegio y respete a sus compañeros, a los profesores, a cualquier persona. En mi casa no existe violencia, pero eso no quiere decir que en otros hogares no haya”, aseveró.

De igual forma, manifestó que lo que le pasó al estudiante repercute directamente en ella. “Actualmente empiezo con una angustia terrible cada vez que se va al colegio. Este sentimiento de miedo me lo dieron ellos. Ya no tengo confianza en el colegio. y no lo he cambiado solo porque mi hijo quiere estar ahí, pero ya no confío en esa institución (…) Ahora va a comenzar una terapia con un traumatólogo la cual debo costear por mi cuenta, esto a raíz de que al correr sigue con molestias que le dificultan su vida normal, como era antes de que fuera agredido”, expresó.

ACCIONES LEGALES

Situando el relato en aquel lunes 17 de octubre, Nicole se encontraba junto a su hijo en el SAR Norte cuando fue informada de las acciones que podía tomar para que el hecho no quedara impune.

“El doctor que nos atendió dijo que eso no era accidente escolar y que debía hacer una constatación de lesiones, porque el colegio tenía que avisar y desde el mismo establecimiento llevar al niño a un centro asistencial. Dentro del recinto de salud había un carabinero, quien se comunicó con el juez de familia de turno. Luego de eso nos dijo que enviáramos la denuncia por lesiones y vulneración de derechos al tribunal de familia”, detalló.

La denuncia que fue acogida por el Juzgado de Familia de Los Ángeles, derivando en una “Audiencia preparatoria que se realizará el jueves 05 de enero de 2023”.

SILENCIO DEL ESTABLECIMIENTO

Los hechos anteriormente descritos llegaron a diario La Tribuna el miércoles 26 de octubre, por lo que, durante la misma jornada el equipo de investigación se contactó con el Colegio Juan Pablo II quienes manifestaron que la Fundación Juan XXIII, entidad sostenedora del recinto, serían los encargados de referirse al hecho.

Una vez contactada la Fundación y frente a la ausencia de su director Raúl Galdames, se le afirmó al equipo de prensa que la entrevista solo sería posible el miércoles 02 de noviembre. Desafortunadamente, la respuesta durante ese día fue que había que reagendar la reunión, esta vez con Claudio Maldonado, director del establecimiento que fue denunciado por violencia escolar.

Finalmente, durante la jornada del viernes 04 de noviembre, en presencia del equipo de prensa dentro del establecimiento, el director declinó responder a las consultas y solo se remitió a afirmar que el caso se encuentra en manos de la justicia.

La presente nota periodística informa una acción judicial en curso, por lo que los involucrados no deben ser considerados culpables hasta que la justicia lo determine.

Diario La Tribuna

REVISA TAMBIÉN:


  • Compartir:
lee nuestra edición impresa
etiquetas
CRÓNICA CIUDADANAEducación
NEWSLETTER

opinión

lo más leído

NEWSLETTER
logo-ediciones-anterioes