suscríbete al boletín diario

Coronavirus

Reconvierten camas UCI para recibir a pacientes Covid en Servicio de Medicina

Una de las personas que ha estado en cuidados intensivos es Raúl Muñoz de 57 años, un trabajador de áreas verdes de Los Ángeles, que ha permanecido más de 60 días internado.


 Por Patricio Gallegos

WhatsApp-Image-2021-04-15-at-21.59.53
(Foto de contexto)

El Centro de Costo Indiferenciado del Adulto, funcionaba hasta antes de la pandemia, como una especie de hospital pequeño al interior del Complejo Asistencial “Dr. Víctor Ríos Ruiz” de Los Ángeles. Con 101 camas distribuidas en dos sectores, sus profesionales atendían patologías de medicina interna, en su mayoría pacientes de cuidados medios, no quirúrgicos.

No obstante, todo ello cambió a inicios del año 2020, en que se comenzó a visualizar cómo la pandemia del coronavirus afectaría a nivel local, por lo que se trazaron algunos planes para hacer frente a los escenarios más catastróficos posibles, tal como lo explicó el doctor Stephan Skog, médico jefe del servicio de medicina, quien detalló que en marzo se dividieron en dos áreas -Covid y no Covid-.

“Empezaron a llegar los primeros pacientes, inicialmente a camas básicas y camas medias, hasta que ya comenzaron de a poquito a requerir más soporte, ventilación mecánica, sedación, bloqueo, prono, términos que casi todo el mundo conoce ahora, ya que ha sido tan dramática esta situación, que todos nos hemos familiarizado con la medicina intensiva”, dijo el doctor.

Carolina Alarcón, enfermera supervisora del Centro de Costos Indiferenciado del Adulto, recordó que a mediados del 2020 partieron con seis camas intermedio Covid, hasta llegar a las 17 UTI Covid que existen en la actualidad, además de dos ventiladores de respaldo, y al menos un cupo UCI habilitado. 

EL VALOR DEL TRABAJO INTERDISCIPLINARIO

De los aspectos positivos que ha dejado la pandemia, el doctor Skog destacó el valor del trabajo interdisciplinario, ya que los equipos cuentan con médicos, enfermeras, técnicos en enfermería, kinesiólogos, terapeutas ocupacionales, fonoaudiólogos y nutricionistas, por mencionar algunos, quienes al estar en contacto temprano con los pacientes logran mayores avances en su rehabilitación tras sufrir Covid.

“Ha sido una complejización a todo nivel en este servicio. Dentro del hospital se ve una fuerza que no sé de dónde sale para salir adelante, es maravilloso la verdad. El personal está muy cansado, hemos tenido que repetir turnos con el personal de enfermería, de kinesiología, de todos los estamentos, pero lo hemos logrado”, sostuvo evidentemente emocionado.

LLAMADO A LA PREVENCIÓN

No obstante, aunque la adaptación a los cambios demuestra la versatilidad y resiliencia de los equipos clínicos, Alarcón advierte que “si seguimos a este nivel, no hay personal que pueda atender a esos pacientes. No sacamos nada con tener camas complejizadas, ventiladores mecánicos de la última tecnología que exista, máquinas de ECMO, si no tienes el personal que se está haciendo responsable de ellos”.

“Es frustrante ver que cada día los contagios no bajan, ya que nuestra provincia se ha mantenido entre los 150 y 250 contagios diarios durante las últimas semanas, con un índice de positividad de los más altos del país”, lamentó Skog, quien llamó a la comunidad a colaborar en la contención de la pandemia.

A PUNTO DEL ALTA

Raúl Muñoz de 57 años, es un trabajador de áreas verdes de Los Ángeles. Desconoce cómo se contagió, pero lo cierto es que ha sufrido la peor cara del coronavirus. Ante la consulta de cuántos días lleva hospitalizado, responde que “por lo que han contado más de 60”, ya que al igual que otras personas que han pasado por cuadros agudos no tienen una noción clara de la realidad.

“Fiebre, ese fue el síntoma que me dio más fuerte. Como me sentí mal en el trabajo, fui a la mutual y luego me derivaron al hospital. Estuve un mes en coma, me hicieron traqueotomía, y ahora estoy mejor, pero me cuesta caminar y me falta el aire”, responde con dificultad, a la vez que intenta sentarse en una de las camas del servicio de medicina.

Como afectado directo de la pandemia, se atrevió a aconsejar a la comunidad: “esto no es un chiste a lo mejor lo toman como una broma, quizás si a ellos les pasara se darían cuenta de lo que es realmente la enfermedad, porque yo tuve 24 horas muy críticas, que, si las pasaba, sobrevivía, y si no, no hubiera estado aquí. Tienen que cuidarse, si no tienen a qué salir, ¿para qué salen? A buscar qué, ¿Qué sigamos en lo mismo?”, remató.

Especial Coronavirus

  • Compartir:

opinión

lo más leído

logo-ediciones-anterioes