martes 19 de noviembre, 2019

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Megarhyssa nortoni: el insecto que combate a las larvas que merman la producción maderera en Biobío


 Por Claudia Robles

megarrisa

A simple vista su apariencia es desconocida para muchas personas. Se trata de la Megarhyssa nortoni, una avispa robusta, de “cintura ancha” y con una especie de aguijón largo, que puede llegar a medir 10 centímetros.

“Como son grandes, con el ovipositor largo, entonces muchas personas piensan que son dañinas. Hay que dejarlas tranquilas en su vuelo porque son benéficas y fáciles de atrapar. Se quedan quietas y tienen vuelo errático”, describe Ana María Gutiérrez, encargada de Protección Agrícola y Forestal de la oficina Los Ángeles del Servicio Agrícola y Ganadero (SAG).

La Megarhyssa nortoni es un insecto originario de Europa, específico para el control de Sirex noctilio, una plaga que ataca a los pinos, abetos y alerce europeo, provocando la muerte de los árboles.

Conocida también como “avispa taladradora de la madera del pino”, es una plaga de origen europeo que se detectó por primera vez en Chile el año 2001. Se caracteriza por atacar, inicialmente, solo pinos debilitados, enfermos o muertos, pudiendo llegar a afectar los árboles vigorosos. En la región del Biobío se detectó en septiembre de 2009, en el sector de Loncopangue, comuna de Quilaco.

“Estos insectos no provocan daños a otros insectos, animales ni personas, y son inofensivos para el medioambiente, por lo cual llamo a la comunidad a no temerles y a no hacerles daño cuando los encuentren”, alertó la profesional del SAG, Ana María Gutiérrez, al recorrer el único insectario que existe en la región del Biobío, y que se ubica en el sector de Humán, camino a Antuco, donde se producen dos controladores biológicos de la avispa taladradora de la madera: la Megarhyssa nortoni e Ibalia leucospoide.

A través de este biocontrolador se busca contener y disminuir en forma natural las poblaciones de Sirex, ya que parasita las larvas de la avispa en distintas etapas, reduciendo así su dispersión y daños. 

CREAN GALERÍAS

Como verdaderas constructoras, invaden los árboles. “El Sirex coloca los huevos dentro de los árboles, y las larvas que se desarrollan al interior generan galerías que afectan la calidad de la madera”, precisó Ana María Gutiérrez, al agregar que durante este mes se está en una etapa de alta demanda, al igual que durante el mes de enero, por lo que se aplican planes de protección forestal para evitar el avance de las plagas.

“Estamos liberando las Megarhyssa en diferentes puntos de la región en las zonas de avance, donde el Sirex provoca impacto al interior de los árboles en pie y finalmente la muerte”, expresó.

La marca característica del Sirex son los orificios que quedan en los pinos, “y la madera pierde su valor. Entonces, este insecto lo que hace es disminuir la población de Sirex porque al colocar sus huevos dentro de las larvas, va a emerger un Sirex que no va a poner huevos. De lo contrario, la madera termina por perder el valor comercial y se usa para biomasa o metro ruma. Obviamente así, su valor no es el mismo que una madera aserreable”.

Ante esta situación, el Servicio Agrícola y Ganadero (SAG) habilitó el laboratorio, que cuenta con un insectario donde está presente esta avispa taladradora, el Sirex, junto a dos de sus depredadores naturales, la Megarhyssa nortoni y la Ibalia leucospoides. Estos insectos se encuentran en el insectario Human, ubicado en el camino hacia Antuco, en la comuna de Los Ángeles.

El insectario está conformado por trozos de pino radiata, en los que se colecta y cría este insecto parasitando las larvas que se encuentran en los trozos, permitiendo maximizar su poder reproductivo y disponer del material para su liberación posterior en los sitios de la región que el SAG estime más conveniente.

Las instalaciones, habilitadas con una red hídrica que evita que los trozos se sequen prematuramente, están cerradas, de tal forma que se impide la salida de los insectos en las etapas previas a su liberación.

“Cada liberación consta de un núcleo de este biocontrolador, el que está compuesto de 30 hembras y 30 machos, los que son insertados en bosques dañados por el Sirex noctilio”, detalló la funcionaria del SAG, al argumentar que así, finalmente, se protege a toda la industria de producción de madera de pino radiata del país, debido a que se evitan las pérdidas por muerte de árboles.

LA TRANSFORMACIÓN

La llamada avispa taladradora “parasita el huevo de Sirex noctilio, y ese huevo se transforma en Megarhyssa nortoni. El objetivo del insectario es la crianza de ese insecto, pero adicional a eso, tenemos otros biocontroladores en el insectario, que se estableció entre los años 2013 y 2014”.

Hasta ahora, en el insectario de Los Ángeles se crían los biocontroladores que se distribuyen en el Biobío y otras regiones. “A la fecha hemos distribuido desde la región Metropolitana hasta La Araucanía. También a Sudáfrica, hacia donde en 2017 se envió a los insectos biocontroladores”, añadió.

“Hay varios insectos que, en su estado larval, afectan la madera. No solo el Sirex. La característica del Sirex es que ataca árboles verdes, vivos. Hay muchas otras plagas, incluso una muy parecida, de la misma familia, pero que ataca a árboles caídos. Se trata de una plaga que está a la espera de que el árbol se debilite, que esté un poco estresado, y ahí va a realizar su ovoposición. Se debe bajar la población de Sirex y esta es una alternativa que se aplica desde Los Ángeles”, cerró.

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