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Cartas

Vivienda


 Por Jaime Monjes Farías

Señora directora
La pandemia dejó en evidencia diversas problemáticas que afectan de forma transversal a las familias chilenas. Una de ellas es el acceso a un techo digno. El encierro generó que todos los miembros de un hogar vivieran lo que es estar junto a sus convivientes, ya sean hijos, padres, sobrinos o personas al cuidado, las 24 horas del día. En sí esta situación no es mala, pero pasa a ser conflictiva cuando los metros cuadrados no son suficientes para el número de integrantes.
Hay quienes prefieren omitir que en Chile aún hay familias que deben dormir todos en la misma cama, hermanos que deben compartir el mismo dormitorio junto a sus padres y que el número de personas que debieron retornar a la casa de sus padres debido a la crisis económica va en aumento.
En el país aún sigue siendo un sueño la casa propia, más que un derecho. Esto debe cambiar. Confío en que el trabajo desde las juntas de vecinos, con los municipios, autoridades de Gobierno y el Congreso, permitirán cambiar esta situación. No debemos permitir que la precarización se vuelva la norma.
Jaime Monjes Farías


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