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Cartas

La brecha que no se acorta


 Por Carolina Eterovic S.

Señora directora:
Hoy en Chile hay seis proyectos de ley en trámite que buscan acortar la brecha salarial entre hombres y mujeres. El de la Comisión de Mujeres y Equidad de Género de la Cámara de diputadas y diputados que refundió tres proyectos en uno en mayo pasado. Por otro lado, el proyecto de la senadora Carolina Goic que desde el 2014 ha buscado fortalecer la legislación vigente estando su proyecto de ley en segundo trámite constitucional.
El proyecto mencionado, “A Igual Pega, Igual Paga“, incorpora la obligación del empleador de fijar estructuras y escalas de remuneración a partir del análisis de los empleos, sus descripciones, evaluando cada uno ellos, y considerará como discriminación salarial aquellas diferencias de salario entre hombres y mujeres que no se encuentren justificadas a dicho método. También establece la obligación anual para las empresas de una evaluación analítica de los puestos de trabajos, y en base a eso elaborar un plan de igualdad de remuneraciones.
El esfuerzo que se ha hecho en esta materia legislativa es destacable, pero Chile y el mundo viven una realidad que necesita de forma urgente dejar de esforzarse y actuar. La pandemia trajo no solo incertidumbre en términos sanitarios, sino que dejó en evidencia lo vulnerable que es el mercado laboral para las mujeres, y algo mucho más profundo: las brechas en remuneración no son sólo entre hombres y mujeres, sino que entre mujeres que son madres y mujeres que no lo son.
El condiciones laborales desfavorables para las mujeres que son madres, es la otra pandemia con la que vivimos hoy. La maternidad es, probablemente, una de las principales causas de desventaja laboral en Chile. Según la OIT en su informe “La brecha salarial entre hombres y mujeres en América Latina” del año 2019, informa que existen diferencias de remuneraciones no justificadas entre madres y mujeres que no tienen hijos o hijas, de un 33% en el país con la mayor desigualdad, México, y un 17% en el país con la menor, Argentina.
Debemos actuar pronto y aunque las cifras no están a nuestro favor, creemos que Chile vive un momento propicio para los cambios positivos. El camino es largo pero no hay mejor momento que el ahora.


Carolina Eterovic S.
Directora ejecutiva mujeres empresarias

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