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Cartas

Sobre la violencia


 Por Prensa La Tribuna

Señora directora:
¿Qué tienen en común la reacción de Gabriel Boric frente a la agresión sufrida en un recinto penitenciario y las declaraciones de Elisa Loncón sobre el alto al fuego en la Araucanía? Principalmente, la banalidad con que se ponderan los efectos de la violencia sobre otros y sobre ellos mismos. Ambos olvidan que el contrato social (en cuanto conjunto de prácticas del Estado Nación moderno), surge para evitar el estado de guerra y la violencia de las sociedades tribales.
La gran filósofa Hannah Arendt nos enseña en varias de sus obras (“Eichmann en Jerusalén” y “Los Orígenes del Totalitarismo”, las principales) cómo el emotivismo y la relativización de la violencia fueron pavimentando en el siglo XX el camino a los proyectos totalitarios. Nuestro sistema democrático y el estado de derecho no son compatibles con la violencia: no se puede servir, al mismo tiempo, a dos amos.


Fernando Peña Rivera
Académico Escuela Gobierno
Universidad San Sebastián

Especial Coronavirus

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