Agroforestal

Chile se consolida como potencia global y hub estratégico en biotecnología agrícola

El director ejecutivo de ChileBIO, Miguel Sánchez, destacó que el país exportó más de US$ 2.300 millones en las últimas dos décadas. En paralelo, el SAG impulsa una consulta pública para regular la edición genética frente al cambio climático.

La producción semillera de exportación del país combina exigencias de control fitosanitario y trazabilidad con el desarrollo socioeconómico de las comunidades rurales locales.
La producción semillera de exportación del país combina exigencias de control fitosanitario y trazabilidad con el desarrollo socioeconómico de las comunidades rurales locales. / FUENTE: Magnific

En un escenario global marcado por los desafíos del cambio climático y la urgencia de asegurar la producción alimentaria, Chile ratificó su posición como referente indiscutible en biotecnología agrícola e industria semillera. Gracias a su rigurosidad científica, trazabilidad y seguridad fitosanitaria, el país abastece a mercados exigentes y se proyecta como un hub estratégico global. Este posicionamiento coincide con un proceso de modernización institucional donde el Servicio Agrícola y Ganadero lidera transformaciones para incorporar las Nuevas Técnicas de Mejoramiento Genético (NBT), situando a la edición génica como una herramienta clave para el desarrollo del agro nacional.

BALANCE MACROECONÓMICO DE DOS DÉCADAS DE LIDERAZGO

La consolidación de Chile en la biotecnología aplicada al campo es el resultado de un trabajo sostenido que combina ciencia y estrictos protocolos. Al respecto, el director ejecutivo de ChileBIO, Miguel Sánchez, destacó las cifras que respaldan el éxito de esta industria a nivel internacional. Según informó la fuente, el país ha exportado más de US$ 2.300 millones a lo largo de las últimas dos décadas, consolidando un flujo comercial robusto con las principales economías mundiales.

Este desempeño demuestra, según el directivo, que la biotecnología aplicada al campo puede coexistir exitosamente con altas exigencias de control fitosanitario y trazabilidad. Cumplir estrictamente con las normativas internacionales ha permitido que las semillas multiplicadas en Chile gocen de un gran prestigio global, demostrando que el avance científico complementa de manera directa el progreso de la agricultura.

EL SALTO REGULATORIO HACIA LA EDICIÓN GENÉTICA

A nivel mundial, la biotecnología agrícola ha transitado desde los debates teóricos hacia soluciones comerciales tangibles basadas en la edición genética. Conscientes de esta realidad, las instituciones públicas chilenas avanzan hacia la actualización de su normativa agraria. Actualmente, el Servicio Agrícola y Ganadero (SAG) se encuentra impulsando una consulta pública clave para regular de manera moderna y eficiente este ámbito científico en el territorio nacional.

Sobre este punto, Miguel Sánchez manifestó de manera indirecta que el gran objetivo de este proceso es dotar al país de una regulación moderna, clara y basada en evidencia científica. Al adaptar los marcos regulatorios nacionales a los progresos de las Nuevas Técnicas de Mejoramiento Genético, Chile busca mantener su competitividad internacional, asumiendo un rol activo como creador de soluciones adaptadas directamente a las necesidades locales del agro.

Fotografía de contexto. / Portal Agro Chile
Fotografía de contexto. Portal Agro Chile

OPTIMIZACIÓN DE TIEMPOS ANTE LA PRESIÓN DEMOGRÁFICA

Una de las principales razones para profundizar el uso de herramientas biotecnológicas radica en la aceleración de los ciclos de mejoramiento vegetal. Históricamente, el ser humano ha desarrollado variedades nuevas de plantas adaptadas a los desafíos de la producción de alimentos. Sin embargo, Sánchez advirtió que el contexto actual exige acelerar aún más rápido esos procesos evolutivos controlados.

Para contextualizar el desafío, el director ejecutivo recordó que en los últimos 50 años la población en Chile ha aumentado en 10 millones de habitantes, mientras que los suelos destinados a la agricultura han disminuido. Con los métodos tradicionales, desarrollar una nueva variedad de manzana puede tardar hasta 50 años y una hortaliza alrededor de una década. Frente a este panorama, Sánchez enfatizó que la biotecnología permite reducir esos tiempos a menos de cinco años. "Son herramientas muy atractivas porque reducen los tiempos considerablemente y además reducen los costos", explicó la máxima autoridad de ChileBIO.

SOSTENIBILIDAD HÍDRICA Y ARRAIGO TERRITORIAL RURAL

Más allá de los beneficios comerciales, la ciencia biotecnológica contribuye directamente a la sostenibilidad ambiental y la optimización de recursos hídricos. Al extender la durabilidad de los alimentos, la tecnología reduce el desperdicio alimentario, demostrando que la sostenibilidad institucional se complementa con el avance científico y social del país.

Asimismo, esta actividad posee un arraigo territorial estratégico. En regiones como el Maule y O'Higgins se concentra una parte de la superficie dedicada a la multiplicación semillera, lo que evidencia el impacto socioeconómico que esta actividad genera en las comunidades rurales chilenas. De este modo, la biotecnología aplicada al campo se transforma en un motor de empleo calificado y progreso local para las zonas agrícolas del territorio nacional.

"Hoy día necesitamos imperiosamente adaptarnos. Si seguimos haciendo las cosas como las hemos venido haciendo en los últimos 100 o 200 años, no vamos a poder conseguir la producción de alimentos necesaria para esta población creciente"

Miguel Sánchez, director ejecutivo de ChileBIO  




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