Agroforestal

Inseguridad en el agro: SNA cifra en US$ 530 millones las pérdidas anuales por robos y crimen organizado

El 2° Barómetro de Robo Agrícola revela que el 90,6% de los agricultores desconfía de la efectividad de las denuncias, mientras el gremio advierte el desplazamiento de bandas delictuales hacia zonas rurales, afectando gravemente la cadena alimentaria, la inversión y el empleo.

Tres de cada cuatro productores han sido víctimas de delitos según el 2° Barómetro de Robo Agrícola.
Tres de cada cuatro productores han sido víctimas de delitos según el 2° Barómetro de Robo Agrícola. / FUENTE: Sociedad Nacional de Agricultura

Una inquietante radiografía sobre la situación delictual que afecta al mundo rural, entregó la Sociedad Nacional de Agricultura (SNA), confirmando que la inseguridad se ha posicionado como la principal amenaza para el desarrollo del sector. Los resultados del 2° Barómetro de Robo Agrícola, dan cuenta en cifras concretas que se ya no se trata de delitos comunes, "sino de la operación sistemática de bandas organizadas".

El informe, que recoge la experiencia de 650 agricultores encuestados a lo largo del país, estima que las pérdidas económicas anuales producto de la delincuencia alcanzan la suma de US$ 530 millones.

La medición evidencia un escenario de creciente preocupación que ha obligado al sector a elevar la voz ante las autoridades. Según los datos revelados, la victimización es masiva: tres de cada cuatro productores han sido víctimas de delitos, una estadística que supera las previsiones anteriores.

DESPLAZAMIENTO DEL CRIMEN ORGANIZADO

"Este barómetro confirma que la inseguridad rural es hoy el principal problema del mundo agrícola. Es muy impactante ver que tres de cada cuatro agricultores han sufrido robos con violencia y que bandas de crimen organizado se han desplazado hacia los sectores rurales causando un enorme daño", afirmó el presidente de la SNA, Antonio Walker.

La reincidencia es otro factor que agrava la sensación de vulnerabilidad. El estudio detalla que casi la mitad de los encuestados ha sido víctima de más de tres delitos, lo que sugiere que una vez que un predio o zona es marcado por la delincuencia, se convierte en un blanco constante, impidiendo la normal operación de sus faenas productivas.

TIPOLOGÍA DEL DELITO: QUÉ SE ROBAN EN EL CAMPO

Según el 2º Barómetro de Robo Agrícola, el delito más frecuente es el robo de insumos agrícolas, que afecta al 52,5% de los productores victimizados. Estos productos, esenciales para el cultivo y cuidado de las plantaciones, tienen un alto costo de reposición y su sustracción impacta directamente en los ciclos de siembra y cosecha.

En segundo lugar, y con un impacto devastador en la operatividad, se encuentra el robo de instalaciones eléctricas, que alcanza un 40,1%. Este ítem incluye la sustracción de transformadores, cables y equipos técnicos. La pérdida de estos elementos no solo implica un costo de reposición, sino que a menudo paraliza sistemas de riego tecnificado y procesos de packing, generando pérdidas colaterales que pueden superar el valor de lo robado.

Finalmente, el abigeato (robo de animales) sigue siendo un problema persistente, afectando al 20,4% de los encuestados, mientras que el robo de maquinaria agrícola llega al 15%.

Foto de contexto. / Sociedad Nacional de Agricultura (SNA)
Foto de contexto. Sociedad Nacional de Agricultura (SNA)

LA "CIFRA NEGRA": DESCONFIANZA EN LA JUSTICIA

Existe un altísimo nivel de subdenuncia, un fenómeno conocido como la "cifra negra", que impide dimensionar el problema en las estadísticas oficiales del Gobierno. El barómetro indica que el 90,6% de los encuestados cree que denunciar no tendrá efectos positivos. Esta percepción de impunidad lleva a que muchos delitos nunca lleguen a conocimiento de las autoridades.

"Es preocupante, porque muchos agricultores han dejado de denunciar porque sienten que no habrá resultados. Por eso realizamos este barómetro: necesitamos visibilizar la magnitud real del problema y contar con información que permita actuar con mayor eficacia", señaló Walker, explicando la motivación detrás de este levantamiento de datos.

La falta de denuncias genera un círculo vicioso: al no haber registros oficiales, no se destinan los recursos policiales necesarios a las zonas afectadas, lo que facilita la continuidad de los delitos y profundiza la desconfianza de las víctimas.

EMPLAZAMIENTO AL PRÓXIMO GOBIERNO

La Sociedad Nacional de Agricultura ha catalogado la situación como una "urgencia país". El impacto de la delincuencia trasciende lo económico y pone en riesgo la estructura social del campo, el empleo y la propia producción de alimentos para la población.

Antonio Walker advirtió que "la seguridad rural hoy es una prioridad para el agro, porque esta situación pone en riesgo inversiones, empleo y producción de alimentos". En este contexto, el gremio ya ha planteado el tema al próximo Gobierno, exigiendo que la seguridad rural sea tratada con la misma prioridad que la seguridad urbana.

"Esperamos avanzar en medidas concretas que devuelvan seguridad a los territorios rurales", agregó el presidente de la SNA. Entre las líneas de acción, el gremio se ha comprometido a continuar trabajando coordinadamente con las autoridades, las policías y el Ministerio Público. El objetivo es fortalecer la persecución penal inteligente, desbaratar las redes de mercado negro que se abastecen de estos robos y mejorar la presencia disuasiva del Estado en las zonas rurales, que hoy se sienten abandonadas a su suerte frente al avance del crimen organizado.




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