Agroforestal

Biotecnología: eucalipto editado genéticamente reduce uso de energía y químicos en producción de celulosa

La empresa FuturaGene presentó ante la Comisión Técnica Nacional de Bioseguridad de Brasil la primera solicitud a nivel mundial para regular un eucalipto editado genéticamente con la técnica CRISPR-Cas9. La solicitud se suma a la hecha en 2019 por un grupo de 15 científicos que exigieron a los organismos internacionales de certificación eliminar las prohibiciones que pesan sobre los árboles biotecnológicos.

La técnica CRISPR-Cas9, empleada por FuturaGene, optimiza la composición de la madera de eucalipto y permite un procesamiento industrial que requiere menos insumos químicos y gasto energético.
La técnica CRISPR-Cas9, empleada por FuturaGene, optimiza la composición de la madera de eucalipto y permite un procesamiento industrial que requiere menos insumos químicos y gasto energético. / FUENTE: Jornal de Itapetininga

La industria forestal global se encuentra ante un momento bisagra, impulsada por un desarrollo biotecnológico que podría redefinir los estándares de sostenibilidad. La empresa FuturaGene, filial de la gigante brasileña Suzano, ha presentado ante la Comisión Técnica Nacional de Bioseguridad (CTNBio) la primera solicitud regulatoria a nivel mundial para un eucalipto editado genéticamente.

Este árbol ha sido específicamente diseñado para que su madera sea más sencilla de descomponer durante el procesamiento industrial, lo que tiene como resultado una disminución significativa en el uso de energía e insumos químicos en la fabricación de celulosa.

La técnica empleada para esta innovación es la herramienta de edición genética de precisión CRISPR-Cas9, una nueva técnica de mejoramiento (NBT). Este desarrollo no solo apunta a una producción más limpia, sino que también tiene una relevancia directa para países como Chile, donde la industria forestal es crucial y representa cerca del 3% del producto interno bruto (PIB), por medio de la exportación a más de 120 naciones.

HITO GLOBAL DE EFICIENCIA SOSTENIBLE

El eucalipto editado genéticamente por FuturaGene representa un "momento clave para la silvicultura y la producción de celulosa", según el Dr. Stanley Hirsch, CEO de la compañía. La modificación se logró mediante una edición precisa de un solo gen, sin la introducción de ADN foráneo de otras especies e imitó un cambio que podría ocurrir de manera natural o ser alcanzado a través del mejoramiento convencional.

FuturaGene, que ya es pionera en biotecnología del eucalipto con 11 aprobaciones previas de CTNBio para eucaliptos genéticamente modificados (GM) con rasgos como mejora del rendimiento, tolerancia a herbicidas y resistencia a insectos; ve esta nueva variedad como un complemento a su portafolio tecnológico. La empresa busca utilizar la gama completa de herramientas biotecnológicas, incluidas la modificación y la edición genética, para crear mejores árboles que a su vez fomenten una mejor industria.

BENEFICIOS DETENIDOS POR LA LEGISLACIÓN

Wout Boerjan, genetista molecular del Vlaams Instituut voor Biotechnologie (VIB) de Bélgica, es uno de los coautores de una carta publicada en 2019 por 15 científicos en la revista Science, en la que exigían a los programas internacionales de certificación forestal que revisaran y modificaran los estándares que excluyen a los árboles GM.

Boerjan trabaja en el desarrollo de árboles editados que podrían convertirse en papel o biocombustibles con menos químicos y energía. Su preocupación radica en que estos árboles pierdan atractivo si no pueden cultivarse en bosques certificados, dado que toda compañía de pulpa y papel desea contar con la etiqueta del Forest Stewardship Council (FSC).

Steven Strauss, académico del Departamento de Ecosistemas Forestales y Sociedad de la Universidad Estatal de Oregón, indicó en ese entonces que el aumento del área de bosques certificados ha encarecido y complicado las pruebas de campo con árboles GM y obliga a que la investigación en pinos y eucaliptos se realice solo en bosques universitarios. Ello implica lidiar con la falta de personal y experiencia industrial.

Los científicos fueron enfáticos en su carta y señalaron que "para enfrentar los desafíos de la salud forestal, el secuestro de carbono y el mantenimiento de otros servicios ecológicos, debemos utilizar todas las herramientas disponibles".

Asimismo, la coautora Heather Coleman, biotecnóloga de árboles en la Universidad de Siracusa de Nueva York, considera que la prohibición perjudica injustamente la reputación de la tecnología y crea la percepción de que la edición genética es inherentemente "mala".

Aunque Thorsten Arndt, portavoz del Programa para el Reconocimiento de Certificación Forestal (PEFC), señaló que los requisitos se revisan cada cinco años y la próxima actualización sería completada en 2023, la restricción sigue vigente.

COMPETITIVIDAD Y BIOECONOMÍA CIRCULAR

El desarrollo del eucalipto de FuturaGene se alinea directamente con los objetivos globales de mitigación del cambio climático y la transición hacia una bioeconomía circular.

Para Chile, cuya industria forestal tiene una alta dependencia del eucalipto como materia prima, la aplicación de herramientas biotecnológicas como CRISPR-Cas9 abre una oportunidad real para mejorar la eficiencia, reducir las emisiones y fortalecer la competitividad del sector.

Potencial de los árboles genéticamente modificados

·       Aumentar la resistencia: proporcionar una mejor resistencia a la sequía y a las plagas, herramientas que son urgentemente necesarias para la silvicultura en lugares como Sudáfrica y Brasil, donde estos problemas están dañando las plantaciones.

·       Reducir la presión forestal: los árboles modificados para crecer más rápido podrían reducir la presión de cosecha sobre los bosques naturales.

Restauración de ecosistemas: jugar un papel crucial en la restauración de bosques naturales. Por ejemplo, el castaño americano modificado para resistir el hongo del tizón no puede replantarse en la mitad de los bosques donde solía existir debido a que están bajo certificación sostenible.




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