suscríbete al boletín diario

Agroforestal

20 años de transgénicos


 Por La Tribuna

11-05-2016_14-09-12MiguelÁngelSánchez-1.png

Este año se cumplen 20 años desde la aprobación del primer transgénico comercial en el mundo. Es por lo tanto, momento de revisar lo que ha significado esta tecnología que, junto a otras, aborda el mejoramiento vegetal.

El mejoramiento de vegetales existe desde que hay agricultura en la tierra. Desde la simple selección que realizaban nuestros antepasados, pasando por los cruzamientos, la mutagénesis, la biotecnología, etc.

Y entre estos métodos, surgió en 1996 de manera comercial la transgenia, que consiste en insertar al vegetal un gen proveniente otra especie que produzca una proteína deseada, con el fin de controlar malezas, insectos plaga; y más recientemente, generar variedades resistentes a la sequía y climas adversos o que tengan mejores cualidades nutricionales.

En 20 años las hectáreas sembradas con cultivos transgénicos aumentaron de 1,7 millones en 1996 a 179,7 millones en 2015, según un informe del Servicio Internacional de Adquisición de Aplicaciones de Agrobiotecnología (ISAAA por su sigla en inglés). Este aumento, de cien veces en el transcurso de sólo 20 años, convierte a la biotecnología en la tecnología aplicada a la agricultura de mayor crecimiento en los últimos años.

Además, por cuarto año consecutivo se sembraron más hectáreas de cultivos transgénicos en los países en desarrollo que en los países industrializados. En 2015, los productores de América Latina, Asia y África sembraron el 54% de la superficie cultivada con transgénicos en todo el mundo (97,1 millones de hectáreas). Además, de los 28 países que sembraron cultivos transgénicos, 20 fueron países en desarrollo. A su vez, fueron alrededor de 18 millones los productores, de los cuales el 90% es de bajos recursos proveniente de países en desarrollo, que obtuvieron beneficios derivados de los cultivos transgénicos.

Durante estos 20 años gracias a la transgenia, se aplicaron 37% menos insumos agrícolas como insecticidas y herbicidas, los rendimientos mejoraron un 22% y, por ende, los ingresos para los agricultores que los utilizaron aumentaron en 68% promedio.

Hoy, la mayor parte de los cultivos transgénicos corresponde a 4 tipos de vegetales. En 2015, el 83% del total de la soja, el 75% del algodón, el 29% del maíz y el 24% de la canola sembrados en el mundo correspondieron a variedades transgénicas.

Sin embargo, hay en etapa de investigación y evaluación muchos otros cultivos. De esta forma, se están haciendo pruebas de campo con más de 85 productos nuevos, entre los que se encuentra el maíz transgénico resistente a la sequía del proyecto WEMA, previsto para lanzarse en África en 2017, el arroz dorado en Asia, y plátanos fortificados y poroto resistente a las enfermedades en África y también en Brasil. En Chile, científicos de la Universidad de Talca ya trabajan en un maíz transgénico resistente a la sequía y un equipo de la Universidad Católica está desarrollando cítricos resistentes a la salinidad del suelo.

No obstante, nuestro país se está quedando atrás por falta de una regulación que raye la cancha respecto de estas tecnologías. Es de esperar que pronto se tome el toro por las astas y Chile no siga quedando atrás en esta materia, lo que le está restando competitividad a nuestros agricultores.

 

Miguel A. Sánchez

Doctor en Ciencias Biológicas (PhD)

Director Ejecutivo

ChileBIO

Especial Coronavirus

  • Compartir:

opinión

lo más leído

logo-ediciones-anterioes