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Agroforestal

El agua: su ciclo y protección


 Por La Tribuna

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El planeta tierra está literalmente inundado, puesto que alrededor de 1.400 millones de kilómetros cúbicos cubren el 71% de la superficie, pero interesa en este caso el agua dulce, cuyo contenido de sales es menor a 0.01% (10 ppm).

El 97% del agua de la tierra es salada, se encuentra en mares y océanos, sólo el 3 % es agua dulce y de ésta, el 87 % está concentrada en  los casquetes polares y glaciares (los que actualmente con el cambio climático o el calentamiento global están disminuyendo a gran velocidad), también en las zonas profundas e inaccesibles o en la atmosfera, por lo que realmente se puede disponer de sólo un 0.4 %. Esta cantidad provee la evaporación de los océanos y las lluvias, lo que la transforma en un recurso renovable, pero limitado por los ciclos hidrológicos  naturales (la zona central de Chile está afectada hace algunos años por un ciclo de sequía muy importante).

Los hidrólogos calculan que cuando el agua disponible cae por debajo de los 3.400 lt/día por habitante, se generan condiciones tales que imponen reducción a la producción de alimentos, al progreso económico y a la protección de los ecosistemas.

Por estas razones es necesario conocer el ciclo natural del agua, con sus potencialidades y limitaciones; comprender que algunos recursos naturales se agotan y aprender las formas de administrar y cuidar el agua para lograr provisiones sostenibles.

Cuando la lluvia llega al suelo tiene 2 posibles vías a seguir: penetra el suelo (filtración) o se desliza por la superficie (escurrimiento pluvial). Los escurrimientos pluviales fluyen por las superficies hasta arroyos y ríos que se dirigen a los océanos o mares interiores.

Resulta repetitivo indicar que la intervención del hombre es la que ha logrado alterar la regulación y equilibrio de los sistemas antes descritos, generando una buena parte de los problemas ambientales creados por la alteración del ciclo hidrológico. Estas alteraciones se producen principalmente por 3 factores: Modificación de la superficie terrestre, preferentemente dado a la tala indiscriminada de bosques, cuyas consecuencias son largas de describir, pero la mayoría de los habitantes las conocen. La segunda alteración es la contaminación, considerando que el ciclo del agua incluye toda la biosfera, por lo que humos y vapores descargados al aire volverán como lluvias contaminadas (la lluvia ácida es el ejemplo más típico y conocido).

Los agentes químicos aplicados al suelo como fertilizantes y pesticidas se lixivian hacia las aguas freáticas o escurren a las aguas corrientes fluviales. El tercer fenómeno se relaciona con la extracción de provisiones de aguas subterráneas que constituyen las grandes reservas naturales.

En nuestra provincia el fenómeno de la escasez del agua no es ajeno y si bien, aún no es extremo como en otras zonas del país, no podemos dejar de mantener una actitud de racionalidad y eficiencia en su uso y manejo, en este campo, es donde las organizaciones de usuarios están llamadas a jugar un rol relevante y al resto de la comunidad le corresponde apoyar esta acción evitando contaminar las fuentes naturales y las aguas de riego.

 

 

Daniel Urrutia Muñoz.

Médico veterinario

Especial Coronavirus

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